Con motivo del puente de la Almudena, decidimos recorrer una zona desconocida para nosotros y aprovechar los cuatro días que teníamos de fiesta para hacer una ruta de gran recorrido que constaba de cuatro etapas y un total de trescientos kilómetros.

El Sábado habíamos quedado a primera hora de la mañana con nuestros amiguetes y mecánicos, Juanmi y Borja en la gasolinera donde íbamos a comenzar la ruta.

Debido a la espesa niebla, al GPS le costo un poco comenzar a funcionar, pero le dimos un café de tiempo para que se preparase y comenzamos con la ruta.

Poco a poco fuimos cogiendo altura y dejando la espesa niebla a nuestros pies, pudiendo disfrutar de fantásticas vistas como esta.

El Track, nos condujo hasta una espectacular subida, la cual, aun que lo intente tres veces, no conseguí llegar a la cima, quedando a escasos metros.

Como no queríamos quedarnos allí toda la mañana subiendo la cuesta, dimos un rodeo hasta llegar al otro lado y seguir con la ruta.

Tras una paradita para almorzar, continuamos ruteando por todo tipo de caminos a los que un poco de barro no les había venido nada mal.
Un camino poco marcado nos fue llevando al final de la primera etapa, dándonos alguna sorpresa de vez en cuando, como hundirse el terreno al paso de los coches.
Este fue uno de los tramos mas entretenidos del día, ya que el agua había roto algunas zonas, donde tuvimos que aplicarnos un poco.

La ruta no estrañaba gran dificultad, pero pudimos disfrutar de unos preciosos paisajes, donde el otoño teñia de mil colores los valles de la zona.

A media tarde llegamos al final de la primera etapa y después de ver la actuación de Fernando Alonso, nos fuimos a cenar y a descansar para estar frescos para la segunda y mas larga etapa de las cuatro.

Comenzamos la segunda etapa y esta vez, así había barro. Llovió durante toda la noche y comenzamos la ruta pasados por agua.

Aun que los primeros kilómetros no eran complicados, el barro animo mucho el recorrido.

El terreno estaba súper resbaladizo y decidimos ser prudentes y no hacer una súper bajada que ya conocíamos y buscar una alternativa.

Comenzamos bajando por un camino y según descendíamos no me dejaba de rodar la cabeza lo que nos esperaba como el camino no tuviera salida.

Al final paso lo que nadie quería que pasara. Llegamos a un punto donde el camino se estrechaba hasta el punte de tener que subir marcha a tras hasta la primera de varias curvas de 180º.

El problema de la primera curva, fue la corta pero inclinada cuesta que había que superar, repleta de piedra suelta.

tras unos cuantos intentos, la superamos sin problemas, todos, menos el Navara, que tenia las ruedas para ir al Jarama y rodar en seco. Tiro de cable y lo subió sin problema.

Destacar la subida del equipo Naranjito, que siendo su primera ruta, le saco al patrol todo lo que tenia y subió como un disparo.

A ultima hora de la mañana, Jose Luis y su chica pusieron rumbo a Madrid, ya que trabajaban esa misma noche. Así que ya solo tres de los cinco coches que empezamos continuamos con la ruta.

Teníamos que recorrer toda la cordillera para llegar al final de la etapa, pero la intensa lluvia nos complico un montón la ascensión.

Desde la primera cuesta, Koke no era capaz de hacer subir el PickUp con las ruedas tan gastadas.

Subida tras subida, el Navara fue subiendo como pudo y con un poco ayuda en algunos tramos.

Las subidas, largas y embarradas, dieron paso a tramos trialeros por los que ascedimos sin problema, pero según avanzábamos por el Track, las cuestas eran mas pronunciadas y el agua corría por ellas como si fuera un río.

Llegamos a una cuesta, en la que por momentos perdíamos de vista al que intentaba subir, debido a las espesas nubes.

Caía un chaparon que no podías bajarte del coche ni para hacer una foto.

Coti intento subir un par de veces, pero el suelo estaba tan deslizante, que era imposible subir, poniéndole en alguna situación algo complicada para bajar otra vez.

El coche bajaba como quería y con la inclinación de la cuesta era peligroso seguir intentándolo. Así que descendimos para intentar buscar el Track mas adelante.

Conseguimos llegar a una zona donde por fin la lluvia nos dio un respiro. Antes de que se pusiera a jarrear de nuevo, sacamos las cocinas y dimos buena cuenta de una fabada calentita.

El Track, transcurría por toda la cordillera y conseguir llegar a el, pensamos que seria muy complicado. Sin mucho tardar, porque aparecía muy pronto, nos fuimos dirección al final del tramo por cominos alternativos.

Un embarrado camino de descenso, animo considerablemente la tarde.

Subidas, bajadas, cruzamos mil cercas, hasta llegar a la pista que nos llevaría al final del tramo programado para el Domingo.

Tras 130 kilómetros recorridos y todo el día lloviendo, lo que menos nos apetecía era dormir otra vez en la tienda. Así que nos fuimos a una posada donde pudimos descansar a placer.

El Lunes, como no sabíamos que nos íbamos a encontrar, llenamos los depósitos y comenzamos el tercer tramo.

Casi toda la mañana fuimos por pistas en buen estado, acompañados como no, por la incesante lluvia.

Como el primer tramos de la ruta, los caminos eran muy fáciles y los espectaculares paisajes fueron los protagonistas de la mañana.

Llegamos al final del tramos a la hora de comer.

Una báscula de pesaje hizo la función de salón comedor para calentarnos la comida y como era pronto, decidimos continuar con el cuarto y ultimo tramo de la ruta.

Durante toda la tarde, ruteamos por embarradisimos caminos, recortando kilómetros al ultimo track de nuestro viaje.

La navegación fue perfecta durante toda la jornada, hasta que llegamos a un punto donde los coches no entraban

fuimos en busca del Track, pero de camino, nos encontramos con un camping, en el cual paramos para estudiar la situación.

Estábamos bastante cansados y el tiempo no acompañaba nada. Así que en cuanto uno dijo que a el no le importaría dejarlo ya y poner fin al viaje, los demás le dimos la razón y pusimos rumbo a Madrid.