Comenzamos con un vinito, café o caldito (para gustos los colores!!) a las 10 de la mañana en Riaza. Nuestro destino era la Sierra de Pela, un solo waypoint sin track fijo, para disfrutar de la navegación. El día empezó con barro que rápidamente tiñó los coches de un precioso color cobrizo.

 

La nieve empezó a aparecer en cuanto empezamos a subir, y las pistas de barro se fueron convirtiendo en “barrinieve”, encontrándonos con algunas zonas muy divertidas y deslizantes.

Casi sin darnos cuenta, estábamos ascendiendo sobre 30 o 40 cm de nieve…

…. hasta que llegó un momento que no pudimos subir más. Joti, intentó subir un poco más con su Toy, pero tuvo que desistir e hizo falta echar mano de eslinga para tirarle hacia abajo.

En la bajada, decidimos que ya era hora de tomarse la cervecita y el bocata. La verdad es que nos hizo un día de PM, con un solazo tremendo, escuchando los pajaritos lo que a alguno le hizo añorar a su amada

Buscando otro camino y navegando sin track, llegamos a un vadeo, el primero de Vir!!

Subiendo, subiendo, intentamos cruzar la montaña por otra pista, en dirección a Majaelrayo, la nieve volvió a aparecer y Coty empezó a abrir camino (ya que su Toy es más alto), y el Vity subió detrás sin problema por su bajo peso. En una curva se quedó el Patrolo (debajo de la nieve toda la pista estaba cubierta de una gran placa de hielo que dificultaba la subida, y las planchas estaban bien guardaditas en casa…!!).

Cuando ya estábamos muy cerca de llegar a la cima, al Toy le empezó a costar subir, pero Coty, que no podía resistirse a coronar la montaña, intentó llegar más lejos. Su coche parecía que iba borracho haciendo eses, hasta que se le cruzó, rozando con una rueda el barranco…. A fuerza de pala y empujones, conseguimos “enderezarle”…..

 

….. empezó a bajar marcha atrás, pero se le fue a la cuneta.

Finalmente, pudimos dar la vuelta, y tras buscar otras alternativas, hubo que volver a cruzar el rio…

… pero esta vez no fue tan rápido…. El Vity se empanzó con una piedra en su camino, ya muy cerca de la otra orilla. Juan rápidamente salió por la ventanilla y se subió al capó, y Héctor fue a su encuentro para eslingarle. Menos mal que la eslinga estaba bien preparada en la rueda trasera…

Con la corriente y desde el capó no era sencillo acceder al gancho, así que hubo que enganchar la eslinga a la defensa del Vitara. Vir desde dentro, veía cómo se iba llenando el suelo de agua…

Coti, que esperaba detrás, estaba preparándose para lanzarse al agua (estaba dispuesto a darse un chapuzón!!).

Al final, la rapidez de Hector y Juan sacó el Vity, y tras una rápida revisión y vaciado del agua (entró un palmo de agua), proseguimos el camino en busca de otra alternativa.

Encontramos varias opciones, pero todos los caminos llegaban a un punto sin salida o se iban estrechando hasta que se terminaban. En un pinar con camino de bajada, con una buena pendiente, nieve, barro, troncos y tocones por todas partes, el camino volvió a cerrarse. El Vity y el Patrolo dieron la vuelta, pero a Coti, que había bajado más que el resto, cuando fue a dar vuelta se le creó un mejunje de barro y nieve alrededor de los que hacen historia, no dejándole salir.

Héctor le eslingó, y en un tirón, el Toy casi le dio “un besito” a un pino….

Costó un poco, pero como siempre los “ tres mosqueteros y D'Artagnan” salieron de allí.

Por fin llegamos a la pista buena, y ya no arriesgamos más, seguimos por carretera hasta Riaza, donde la cervecita (copa para algunos..!!) nos sentó de órdago. Todos teníamos que estar pronto en Madrid, pero las rutas son imprevisibles, y tuvimos un poco de todo, barro, nieve, agua…. El día fue espectacular con un solazo tremendo, y la compañía inmejorable. Además, aunque tuvo sus dificultades, fue fluido y con un buen rollo constante. Lo pasamos fenomenal (Vir de hecho no soltó el coche en todo el día… !! )