Comienza la Primavera y decidimos hacer un recorrido por el Valle Del Tietar rumbo a Extremadura, para ver si aun queda algo de flor en los Cerezos de la Vera.

Quedamos un reducido grupo en el castillo de Arenas. Unos por una cosa y otros por otra, el caso es que todos llegaron tarde y el comienzo de la ruta se demoro un poco. Lastima del equipo Ice-Man ( Richy y Ruth ) Con la media de puntualidad tan buena que llevaban.

Comenzamos el recorrido que por carreteras secundarias y pistas en buen estado nos llevan dirección a la Vera.

El campo esta súper verde y el valle lleno de lagunas a rebosar de agua. Unos kilómetros entre Alcornoques y encinas nos acercan sin problema al Embalse de Rosarito. El cual estaba lleno hasta la carretera.

Desde ese punto, las cadenas y puertas cortando los caminos hacen que seguir el rutómetro sea imposible, y no nos quedo mas opción que pasar del rutometro y buscar los Wpt.

 

Conseguimos retomar el rutómetro y nos encontramos con un árbol seco ardiendo junto al lecho de un río seco. Nos acercamos y comprobamos que con el airazo que había se estaba avivando muy rapidamente. Así que con un par de palas nos liamos a echar tierra para intentar apagarlo.

Con paciencia conseguimos apagarlo, pero un poco de humo que salía del interior del tronco no nos dejaba tranquilos y decidimos avisar al 112 para dar parte del asunto y que hicieran lo que creyese oportuno.

La muchacha que nos atendió se negó a anotar las coordenadas alegando que ella era del 112 de Extremadura y que esa zona no les pertenecía.

En fin, un cero para el 112 de Extremadura, que le da igual que se queme el monte si no esta en su termino. Un cero también al pedazo de .................. que no sabemos porque se le ocurre quemar nada un día de viento tan fuerte.

Nosotros continuamos con nuestra ruta ya sin parar, porque el incomodo viento hacia del todo imposible estar fuera del coche. Asi que del tirón a Jarandilla donde teníamos reservado un Bungalow.

El viento no paro ni un minuto en todo el día y la cenita a base de chuletas y demás en la lumbre se fue al traste.

Eso si, fuego no teníamos, pero restaurante si. Así que le dimos la zampa y a cambio de unos pocos €uros nos lo hicieron ellos.

 

Para el Domingo teníamos preparados un par de Track dirección a Talayuela, población cercana a Navolmoral De La Mata donde coger la nacional de regreso.

Preciosos caminos entre un cerrado bosque de Robles nos saca poco a poco de la Vera.

El segundo de los Track dio el puntillo de emoción a los doscientos kilómetros de ruta.

No tenia ninguna dificultad, pero la necesidad de poner las cortas hace que sea mas entretenido.

 
Un ultimo y entretenido tramo entre fincas, por retorcidos caminos trialeros nos saca del bosque para entrar en la llanura, dando paso a los característicos secaderos de tabaco de la zona.
 

Unas raciones en Talayuela pusieron punto y final a nuestro fin de semana por el Valle Del Tietar y La Vera.

Como siempre, lo pasamos de lujo. Eso si, se noto la ausencia de nuestro compi Koke, del que nos acordamos en varias ocasiones recordando nuestras aventuras, y de otros cuantos que no pudieron venir.