Nueve nevada ...... nueve ruta.

En cuanto me entere de la que había caído por la zona de Riaza, hice unas cuantas llamaditas, y no tardaron en salir voluntarios para hacer un recorrido por el Valle de Riaza.

Como había nevado copiosamente, preferimos rutear por el valle para no encontrarnos demasiada nieve, que impidiera el paso de los coches.

La ruta no entrañaba dificultad alguna. Solo si esta demasiado embarrado puedes tener algún problema, pero lo normal es que lo pases de lujo derrapando por sus embarrados caminos.

No había demasiada nieve. Lo justo para disfrutar tanto del paisaje, como de la conducción. Incluso alguno disfruto de un poco de snowboard eslingado al Patrol.

El campo estaba de lo mas divertido.

Charcazos escondidos entre el hilo y la nieve hicieron que durante un rato lo pasáramos como niños.

El viento, provoco que en varios tramos del camino se acumulase gran cantidad de nieve, siendo imposible atravesarlos.

Desde el primer atasco, las eslingas se quedaron fijas en los ganchos debido al uso que estaba claro que le íbamos a dar.

Superado el primer ventisquero, nos encontramos con una cuestecilla en la que en lo alto había otro ventisquero que ocupaba casi todo el camino.

Mi copilota nos comento que solo entraba un rueda y que no podríamos pasar. Así que afronte la cuesta con decisión hasta la cima, rompiendo el montón de nieve que llego hasta el techo del Patrol.

Me seguía Citri, que no pudo coronar, quedándose atrancado justo en la cima.

No nos quedo mas opción que eslingarle para atrás con ayuda del Patrol de Ure.

La nieve lo cubría todo, siendo muy facil meterse en alguna rodera o algo que te pudiera atrapar.
En cuestión de trescientos metros, se repitió la historia. Ventisquero y el Patrol metido hasta los faros.
Citri, intentando sacarme, se metió en un escondido reguero que también le dejo atrapado, siendo otra vez necesaria la ayuda de Ure para poder sacarle, y luego que el Toy me sacara a mi.

Continuamos recorriendo el siberiano paisaje en busca de un bar donde tomar algo caliente. Ya que los

-7º y las constantes bajadas del coche para eslingarnos, nos destemplaron un poco.

Tras un descansito para entrar otra vez en calor, continuamos ruta, esta vez saltandonos un pequeño tramo, que sin duda nos habria traido problemas.

Durante un buen rato estuvimos disfrutando de la conducción por los nevados caminos.

Los ventisqueros cruzaban los caminos, siendo divertidisimo romperlos con el morro del coche a medida que íbamos avanzando. Pero una vez mas me quede atascado de nuevo.

Una vez mas, Citri me saco y emprendimos camino, pero al segundo me dice por la emisora que esta atrapado.

Retrocedí y me lo encontré bien hundido en la nieve, fuera del camino.

Hice varios intentos de tirar para alante, pero la cantidad de nieve y lo deslizante del suelo hacían que resultara imposible.

Ure le intento sacar para atrás, pero patino y se metió también en las roderas de Citri.

A Ure le pude sacar tirando can la esliga, pero Citri esta tan clavado, que cada vez que tirábamos de el , lo único que conseguíamos era meternos nosotros.

Así que el cabrestante y un poco de paciencia fue lo que le saco nuevamente al camino.

El triunfante del día. Juanito, que con su Vitarilla, no se quedo ni una vez el tío.