Después de mucho tiempo de espera, por fin tomamos rumbo a tan ansiada ruta, como es la TerritorioAventura, donde nunca falla la diversión y las grandes emociones.

Quedamos en la carretera N-VI donde debíamos quedar con todo el convoy, dado que los Palomines  y Ricardo nos informaron que saldrían mas tarde, quedamos en una gasolinera Citri, Hector y Bea y Nico, los novatines de la expedición. Fue aquí donde me di cuenta que esta aventura prometía, ya que solo por el despliegue logístico que traían en el coche, aprovechamos para comer y como no la cervecita de rigor.

Una vez llegado al inicio de la ruta, nos costo encontrar la zona de acampada donde esos macarrones míticos no podían faltar. Que sepa el señor Palomo que los tiene pendientes. El sitio era acojonante, dado que dormimos prácticamente debajo de un molino de viento, que sonaba un huevo por la noche.

Por la mañana empezamos como merecía la ocasión, bajando trialeras de escándalo y afrontando hoyos en el camino que a mas de uno le puso el coche a dos patas. No tardamos en empezar a utilizar el cable para sacar los tt. Esta bajada nos envió directamente a un callejón sin salida teniendo, que dar la vuelta.

 

Seguimos ruta, no sin aprovechar la ocasión para almorzar un poquito y poco después nos informa Ricardo que estaba ya cerca. Fue en ese momento que nos encontramos con una trialera, que antes de seguir, decidimos inspeccionar el terreno y nos dimos cuenta enseguida que aquello no es que fuera imposible, sino que pasaríamos los tres días restantes intentando subir aquella maravilla de trialera. Por lo que la decisión sabia fue esperar tranquilamente a Ricardo comiendo.

Una vez reunidos con Ricardo, seguimos ruta y como decía el hombre de hielo, no se podía empezar mejor, es impresionante, nos encontrábamos con cruces de trialeras a cual mejor.

Después de comer los Palomines nos comunican que es imposible el encuentro con ellos. A pocos kilómetros de nosotros, paran a repostar y el gasolinera les informa de la perdida de aceite del vitara y ante tal adversidad deciden llevarlo a un taller para verlo mejor. esta vez, la TerritorioAventura puso otro coche rumbo Madrid, incluso antes de empezar.

Fue una putada muy grande, porque todos queriamos ver el suzu sibiendo por esos lugares emblematicos. Palomines, otro vez sera.

Pero desde luego la mejor fue a la mañana siguiente, donde el personal no veía claro que mi toyota de pudiera subir, no me lo pense dos veces y tiro el primero. El trabajo en equipo era esencial para afrontar un paso que nos llevo dos horas coronarlo. Fue uno de los momentos mas técnicos vividos en un tt, pero hay no quedo la cosa, porque despues teníamos una losa de piedra y demás pasos los cuales nos pusieron los pelos de punta, que decir...pues que me lo pase de miedo a pesar del calor que pasamos todos y las cuatro horas que nos costo pasar la zona.

Demasiada adrenalina en nuestros cuerpos y nos pedía un descansito. Aprovechamos para comer en uno de los sitios mas inverosímil de los que he comido, pero como siempre el buen rollo, risas y diversión no podían faltar.

Después de comer, Ricardo que venia con el embrague renqueando, nos dice que también abandona la expedición para no llegar a males mayores y otro con rumbo a madrid, La TerritorioAventura es la polla.

De nuevo nos quedamos como al principio y ante tal bajón después de una jornada extrema, decidimos buscar un camping para relajar tensiones y disfrutar todos los que estábamos en grupo. Encontramos un camping cerca de donde queríamos empezar a la mañana siguiente. Nuestra cervecita, comilona y por supuesto las copitas, aunque e de decir que esta vez nos portamos como gente normal y no liamos ninguna en el camping.(de verdad).

Por la mañana y después de seguir al panadero hasta un ultima casa donde se termina la carretera, Nico trinco pan y empezamos una de las sesiones mas divertidas y bonitas por sus vista que e tenido, porque enlazamos un cortafuegos interminable hasta la llegada a la cima, donde las vistas solo se pueden describir como insuperables. Lo único que desentonaba un poco eran los restos de los fuegos sufridos en años anteriores. Aquí fue donde estuvimos viendo unas cascadas y cortados preciosos, que invitaban a pensar un poco lo bonito que es el campo y la suerte que tenemos de poder verlo desde esas perspectivas, donde llegamos a veces con estos vehículos que son la polla.

Como teníamos unos invitados novatos y no por ello menos que nosotros, se me ocurrió que mas trialeras no necesitábamos y tampoco cortafuegos, es decir que lo que vinimos hacer ya estaba realizado y con creces. Pusimos rumbo a mi pueblo, La Alberca, y realizar un poco de turismo y caminar por esos parajes de castaños milenarios y pueblos serranos. No pudimos tener mejor idea porque nos vino muy bien a todos y además, cenamos en el restaurante de unos amigos, los Robles, carne a la brasa, donde todos disfrutamos de lo lindo recordando lo vivido días atrás.

Por la mañana les subí a ver el santuario de la peña de Francia bien temprano para después poner rumbo a Madrid.

Tengo que decir que para mi a sido, sino la mejor, una de la mejores rutas que yo he realizado y agradecer la compañía sobre todo a Bea, que nos aguanto nuestras salvajadas y siempre con una sonrisa en la cara. Que decir de nico, mi copi, un tío ejemplar que además se curro un reportaje fotográfico de 10.Y a todos los demás presentes, y no presentes, gracias por estos ratos que de verdad uno aprecia de corazón. GRACIAS, GRACIAS GRACIAS.

ER CITRI