Comienza la temporada, y una vez mas, la comenzamos como la dejamos. Con tres días de trialeras, buenos ratos y mejores amigos.

La cosa pintaba complicada para realizar este viaje, pero el que mas y el que menos, hizo todo lo posible para no perderse este inicio de temporada, la cual no puede empezar mejor con la espectacular TerritorioAventura, que en esta ocasión ya va por la cuarta edición.

Aprovechando la festividad del Pilar y con tres días por delante, fuimos saliendo de Madrid en dirección al punto de arranque de nuestra aventura.

Por una parte, salimos dos Patrolos. Ramón (El Master) y yo, en esta ocasión, acompañado por Palomin.

A una hora de la salida, se nos unió al grupo el Toy de Citri, al que le acompañaba dos piezas de mucho cuidado. Adri y Yeray.

He de reconocer, que por la cabeza de todos rodaba la locura que estaba haciendo Citri, en traer a una ruta tan dura a dos niños de seis y doce años, pero todos estábamos dispuestos a ayudarle un poco con los niños, pero siempre te queda la duda de .... ¿aguantaran tantas horas de coche?....... ¿ se cagaran en los pasos complicados?......

El caso es que tras toda la tarde conduciendo, llegamos al destino donde ya nos estaban esperando JJota y Ana a bordo de su Toyota.

Tras esperar a los últimos componentes del grupo, Toñin y Candela, comenzamos la primera de las tres etapas.

Nada mas empezar.... reductora y a recorrer rotos caminos con algún que otro pasa complicado.

Tras atravesar una trinchera, llegamos a un paso de los que nos gustan a nosotros.

Primero paso sobre roca, seguido de escalón de piedras y mas a lante, fuerte subida con dos piedras en lo alto controlando la subida.

Como voy el primero, me toca a mi afrontarlo, y tras un par de atranques con una raíz, salto la piedra como si nada.

Tal fue la emoción y las ganas que tenia de vivir esas sensaciones, que sin parar, tomo la curva y me tiro a por el escalón de piedras sin pensarlo.

El exceso de emoción y la humedad de las piedras, fueron la mezcla perfecta para que patinase el culo y le rompiera el piloto trasero contra un árbol.

Cuando pasamos los cinco coches el primer obstáculo. En mi caso los dos primeros. Continuo subiendo en busca de los dos vigilantes del ultimo tramos del espectacular camino.

Un par de enganchones y me planto cara a cara frente los dos pedrolos, los cuales me dijeron que sin cable no pasas.

Empezamos a preparar la zona para winchear y...... a tomar por culo. Se rompe el cable y no nos quedo mas narices que bajar marcha a tras y tener que abandonar la primera posición para que la ocupe otro cable. El cual en esta ruta es imprescindible.

Una vez a bajo, buscamos una salida para continuar la ruta y hacer una paradita a comer algo.

La tarde fue de lo mas intensa. Trialera tras trialera, nos fueron conduciendo a fantásticas losas de granito, las cuales sorteamos varias veces, haciendo el disfrute de todos los participantes.

 

Menudo día de emociones.

LLegamos al lugar de acampada y después de una cenita y un poco de hidratación, nos fuimos a descansar después de un agotados día de 4x4 extremo.

A la mañana siguiente y sin quitar la reductora, seguimos con otra sesión de trialeras, bajadas subidas y un montón de divertidos pasos.

Salimos a una carretera y a pocos metros nos encontramos un restaurante a la entrada de un pueblo.

Paramos a tomar un vino y nos encontramos chuletones a siete euros. Así que imaginaros donde cenamos.

Después de cenar un buen trozo de carne a la brasa y comprar agua de fuego, seguimos con la ruta, en busca de un lugar para acampar.

Tras una dura noche de lluvia por dentro y por fuera, levantamos el campamento y continuamos la ruta hasta medio día, para poner rumbo a Madrid.
Después del chaparrón caído durante la noche, los caminos estaban embarradísimos y las subidas se complicaron considerablemente.

Desde que nos levantamos, no había parado de llover. La cosa iba muy bien, navegando en dirección a la carretera que cruzase la ruta para poner rumbo a casa, cuando nos encontramos una gran subida, muy rota y con un paso complicado que tendríamos que pasar tirando de cable.

Como nos quedaba poco tiempo y para colmo, el patrolo no tenia cable, decidimos buscar una alternativa y continuar ruteando.

La alternativa la encontramos, pero unos cuantos pasos trialeros con la roca mojada nos hizo perder demasiado tiempo y en cuanto salimos a la carretera pusimos rumbo a casa.

Como no podía ser de otra manera, la TerritorioAventura IV, resulto un éxito.

Lastima de no haber tenido un par de días mas, para poder terminar la ruta. Porque como siempre, solo hicimos la mitad.

Felicitar a todos los participante por su compañerismo. En especial a Adri y Yeray, los cuales, a pesar de su corta edad, se portaron como unos hombrecitos.

Y como no, a Candela. Una chica espectacular que no se la escucho en ningún momento una palabra negativa. Seguro que dentro de unos años, será ella quien conduzca el Jeep.

Tampoco puedo olvidarme de agradecer a mi copiloto Palomin Off-Road. Que gracias a el yo he podido asistir a esta pedazo de ruta.

 

A continuación, podéis ver como vivió Yeray, su primera aventura con los Territorianos, y ver el vídeo de los mejores momentos AQUI.