En esta ocasión la primera ruta de fin de semana de los Territorianos le toco organizarla a J.J.

Planifico un largo recorrido que cruzaba la provincia de Segovia, para llegar a Valladolid.

Nos reunimos en Lozoya, Richy, su copilota Ruz y los cuatro Territorianos ansiosos por comenzar la aventurilla. Tras un café rápido y comprar suministros para la tropa, nos ponemos en marcha para hacer el primero de tres rutos del itinerario.

Cruzamos el Puerto de Navafria y tras dar un par de vueltas buscando el camino en el primer pueblo, conseguimos encontrar la pista y tomar por primera vez contacto con la tierra.

Entre pistas y caminos parcialmente embarrados, vamos rumbo al Valle de Rió Pirón.

Sin problema llegamos al Valle, pero en la primera bajada a Toy de Richy le sonó algo en la dirección y aprovechamos la parada para comer algo.

Después de comprobar que la avería no era grave, nos pusimos en marcha otra vez para disfrutar de la parte ya conocida y mas divertida del primer tramo.

Superamos sin ningun problema la trialerilla, y salimos escopetados a terminar el rutometro, donde habiamos quedado con los Pincho para comenzar el segundo tramo de la ruta.

Ya con los Pincho entre nosotros, comenzamos segunda etapa.

La ruta era de la guía Toyota y como no, los wpt tienen un error que no veas y las explicaciones son de pena. Vamos que interpretarlo era realmente complicado y las confusiones eran constantes.

Después de dar mil vueltas intentado retomar el rutometro una y otra vez, decidimos meter en el GPS la coordenadas del pueblo donde habíamos quedado con el séptimo y ultimo coche de la expedición, y llegar navegando.

Richy, demostrando su destreza en el arte de la navegación, y nos guío sin problema hasta el pueblo.

Después del tiempo justo de tomarnos una cerveza,llego la familia Mingorance.

Saludos, presentaciones y ya de noche navegando hasta el Hotel por caminos mas embarrados que por la mañana.

 

Tras unos cuantos kilómetros de charcos y barro, donde las cruzadas se repitieron sin parar, llegamos después de doce horas ruteando al pueblo donde teníamos el Hotel, pero nada mas tocar asfalto, por la emisora Koke dice de parar porque al navara le suena algo muy raro.

Paramos y si, tenia la rueda trasera completamente destrozada. Como veníamos de lado a lado del camino no se dio cuenta de que la rueda estaba pinchada y se destrozo entera.

Después de todo un día montado en el coche, nada mejor que una buena sesión de barra fija y, para rematar la faena, una buena cena con su correspondiente cachondeo y a dormir.

El Domingo, unos con mejor cuerpo que otros, decidimos ir por carretera hasta el Coca para intentar retomar el rutometro en un punto claro.

Todo fue muy bien, hasta que cogimos el campo.

En la segunda casilla marcaba tres kilómetro recto y.......... como el día anterior nos fue muy bien navegando, metimos el destino en el GPS y Richy a navegar.

Durante toda la mañana recorrimos cantidad de Pinares con arena suelta, que hicieron que lo pasáramos en grande, enlazados entre si por alguna pista entre sembrados.

A escasos treinta kilómetros de Valladolid decidimos poner fin a la ruta, dejando tras nosotros un mar de Pinos y un montón de buenos ratos.

PD: Agradecer en nombre de los territorianos a Richy y su chica, porque aunque no quería currar, le toco y gratis. jejejjjejejj.

A la familia Mingorance. Que fueron los culpables de yo me enganchara a esto del 4x4 unos cuantos años atrás, y espero que vengan en mas ocasiones.

Y como no, a los Pincho, que en su línea pasamos con ellos muy buenos ratos.